
Raws: Kat
Traducción: Kim
Corrección: Zue
Selena sintió un cosquilleo en la punta de su nariz ante la insistencia de Hugo. ¿Cuánto tiempo había pasado desde que vio a una persona normal? Parece que es la primera vez desde que tomó su posición como escolta.
—Nunca olvidaré su generosidad.
—No merezco esas palabras. —Respondió Hugo. —Solo queda una habitación vacía, ¿les parece?
—¿… Eh? —Selena se congeló de inmediato.
¿Debía compartir el cuarto con Ignis? Como era de esperarse, frunció el ceño.
—¿Escuchaste? —Selena se giró hacia Ignis.
Pero este no estaba prestando atención, se veía atormentado por su propio problema mental.
Selena fue hacia él.
—Contrólate y para eso.
Con el chasquear de sus dedos, Ignis giró la cabeza lentamente.
—¿No te molesta que deba vestirme como mujer?
—No puede evitarse.
—Pero… Mi orgullo… Como hombre… —Ignis mordió su labio inferior a la par que un sonrojo se esparcía por sus mejillas. Entonces, apretó y soltó sus puños múltiples veces para luego suspirar. —Sí, es por las personas. Puedo hacerlo. Bien, puedo hacerlo.
«Qué molestia.» Selena negó con la cabeza.
—Como sea, ¿lo escuchaste? Debemos compartir una habitación.
—¿Cuál es el problema con eso?
—Uh… Pues… —Rodó los ojos al quedarse sin palabras. —Quiero dormir solo.
—¿No eres mi escolta?
—Eso es verdad.
—Entonces debes quedarte en guardia mientras duermo.
Tenía razón, y no se le ocurría ningún argumento para refutar. Frustrada, Selena encogió los hombros.
—Una habitación será suficiente.
—¿Tomarás un baño?
«¿Baño?» Los ojos de Selena se abrieron de par en par.
Ya han pasado dos días desde la última vez que tuvo la oportunidad de bañarse. Creyendo que el olor de su cuerpo estaba empezando a ser incómodo, asintió rápidamente.
—Iré primero. Solo. Por favor.
Hugo se empezó a reír.
—Claro, los baños están a la espalda. Le mostraré la habitación por separado.
Selena aceptó con una sonrisa la toalla que Hugo le entregó.
—¿Escuchaste? Iré a bañarme primero-
—¿Hm? —Ignis ladeó la cabeza. —Bañémonos juntos para ahorrar tiempo.
Entonces se detuvo a pensar. «¿Nos vamos a bañar juntos? ¿Celestine y yo?» Negó con la cabeza.
—No, no es necesario. Adelante.
—Bien, ya regreso. —Selena agachó la cabeza y se marchó con pasos alegres.
Solo le dio un breve vistazo al rostro enrojecido de Ignis, parecía tener una especie de fiebre.
* * *
—Marqués Sein… —Ignis murmuró, sentado en la cama.
Ladeó la cabeza, haciendo que su cabello fluyera hacia un lado.
El Marqués de Sein estaba actuando como ayudante del Duque, aunque no directamente.
Ignis tomó los papeles de su maleta, pasando hoja por hoja, pero ninguna relataba alguna historia sobre el Marqués.
—Debo cambiar de informante. —Sonrió en vano.
La organización de mercenarios está en las manos de la emperatriz, la asociación de inteligencia de Ignis no está funcionando correctamente… Era una situación bastante complicada.
Pero.
Aunque sea difícil, de obtener la evidencia necesaria, podría ir en contra del Duque.
Ignis giró la cabeza lentamente, fijándose en el vestido colgando de la pared.
—Ah…
De cualquier forma, vestirse de mujer… Vestirse de mujer, vestirse de mujer. Ignis estaba frustrado porque algo que nunca se le cruzó por la cabeza, ocultando su rostro entre sus manos.
Era incapaz de imaginarse a sí mismo usando un vestido. Aunque, claramente, creía que se le vería bien a Celestine.
—¿Celestine también usará uno?
Había dos vestidos colgando. Solo entonces Ignis destensó sus músculos e irguió su espalda.
—Siento curiosidad. —Sonrió.
No podía creer que Celestine usaría un vestido, ocultando una espada en algún lado.
—¿Quizá debería darle una oportunidad? —Estiró los brazos detrás de su espalda.
Incluso empezó a canturrear como si nunca hubiera estado enojado.
Fue en ese momento que,
[Creeak] La puerta se abrió, dejando escapar vapor caliente.
Celestine estaba de regreso e Ignis se giró hacia la puerta.
—El vapor de tu baño caliente llegó hasta aquí… —Ignis se quedó sin palabras.
El cabello de Celestine estaba empapado, junto a las otras partes de su cuerpo. Su figura parecía haber pasado por un proceso de limpieza profundo; su cuello, cara y pecho estaban mojados.
[Tuk, tuk] Las gotas de agua caían, creando sonidos suaves.
Ignis no podía apartar la mirada de la imagen de Celestine.
—Es porque el pasadizo estaba frío, por eso se esparció todavía más rápido.
—¿… No te secaste bien?
—Dejé la toalla en el baño. Su Alteza, por si acaso, lleve dos.
Ignis se quedó en silencio cuando Celestine se sentó en la silla frente a la suya. Estaba usando mangas largas y pantalones que llegaban hasta sus tobillos. Quizá era el estilo de la ropa, pero su cuello y parte de su torso quedaron expuestos.
—Sécate. —Ignis tomó una toalla de su maleta y se la lanzó a Celestine.
Este solo rio y atrapó la toalla.
—Gracias.
Cuando la pasó por su cabello, las gotas de agua cayeron en mayor cantidad. Algunas de estas llegaron hasta Ignis, quien era incapaz de controlarse.
«¿De verdad es un hombre? ¿Cómo es que sus huesos son tan pequeños y frágiles? ¿Por qué? ¿Por qué no lo supe hasta ahora? ¿De verdad es Celestine? ¿Por qué?» Se encontraba en un caos interior.
—Oh, ha estado revisando los papeles. —Sin darse cuenta del estado de Ignis, Selena se acercó a él. —¿Puedo ver? —Se sentó a su lado, tomando uno de los documentos. —¿Marqués Sein? Así que lo está investigando también, es increíble. —Leyó hoja por hoja.
Pero Ignis estaba muy callado.
—¿Su Alteza? ¿Se siente bien? —Preguntó.
«¿Uh? ¿Qué te pasa, desquiciado?»
—Su Alteza, ahora… —Selena le ofreció una toalla. —Su nariz está sangrando.
* * *
Ignis ocultó su enrojecido rostro entre sus palmas. Sin embargo, el rubor que llegaba hasta sus orejas no podía ser escondido.
«Siento que voy a morir.» Ignis estaba al borde de enloquecer por la extrema vergüenza. Su rostro ardía y sudaba demasiado.
—No pasa nada, sir.
Antes de que pudiera decirle que se retirara de la habitación, Celestine le dio palmaditas en la espalda.
—Es normal que suceda, tranquilo.
—…
—Digamos que las células de la epidermis de la nariz son débiles.
—¿… Qué?
—Justo eso.
Ignis suspiró y levantó la cabeza, aún fuertemente enrojecido, más intentó ignorarlo.
—Estoy sangrando por el cansancio.
—Sí, eso debe ser.
—¡No es que haya visto tu cuerpo! ¡Ah!
—No estaba pensando en eso.
—Eres muy ruidoso.
—Siempre dice que soy ruidoso cuando no tiene más que decir, ¿lo sabía?
—Eso es porque no dejas de… —Ignis se quedó mirando a Celestine, mordiendo su labio con gentileza.
Su rostro se veía tranquilo, haciéndole creer que estaba en desventaja por alguna razón.
—No, no está nada bien. Me haces sentir como el raro.
—Me alegra que lo reconozca. —Selena se echó a reír, dándole palmaditas en la espalda otra vez. —Como sea, el baño está vacío, vaya a bañarse.
—Ya estaba planeando ir. —Se levantó de un salto.
Luego de inhalar y exhalar varias veces, relajó sus facciones, como si de verdad se hubiera calmado. Entonces se giró hacia Celestine.
—¿Qué pasa si te enfermas por estar así? —Jaló la toalla y cubrió el rostro de Celestine, agitándola para secar su cabello.
—Oh, lo haré yo. —Celestine se veía sorprendido.
Ignis se burló.
—Ya está, lo hice por ir.
—… Puedo hacerlo solo. —Sus palabras estaban enlazadas con vergüenza.
Lo que solo logró que Ignis no quisiera detenerse.
—Tu cabello es bastante suave.
—¿Qué?
—Es como tocar el cabello de una chica.
—No es gracioso, Su Alteza.
—Jaja. —Sonrió, tomando la toalla y peinando el cabello de Celestine con sus dedos.
—¿Ahora está peinándome? Es un honor. —Selena sonrió en un esfuerzo por calmar el ambiente.
Afortunadamente, tuvo éxito.
—Siempre soy bueno contigo y lo sabes. —Ignis le devolvió con su sonrisa.
—¿No acabo de decir que es un honor?
—Piénsalo como un honor familiar.
—Eso haré.
Escuchando la breve respuesta, Ignis tomó un mechón de cabello de Celestine.
«Fue un grave error que me sangrara la nariz, pero no pasa nada. La piel de Celestine es tan pálida, su cuerpo es tan fino, ahora está mojado… Maldición.» Ignis frunció el ceño. «Celestine es mi escolta, aparte de ser mi amigo. Un amigo que se preocupa por mí. Realmente…. ¿Realmente está bien sentirme de esta forma por un amigo cercano?» Se giró hacia Celestine.
