
Traducción: Kiash
Raws: Kat
Corrección: Yokenneh
Lariensa, que se quedó sola abajo, recordó lo que dijo Marilyn.
«[—¿Qué te pasa? La gente del pueblo te ama.]
Es demasiado similar a lo que dijo aquella vez...
[—Bien por ti. Eres amada por todo el mundo.]
Ser amada por todos parece ser bueno, pero en realidad no lo es.
Siempre he sufrido una presión sutil. La gente siempre se preocupaba si me lastimaba por un error, pero…
Hay algo que no consideraron.
Aunque sabían cómo sería estar en mi lugar, a veces solo piensan en ellos mismos y son realmente sinceros con sus intenciones, los odio.
Además, no sé cómo otros se ven a sí mismos, pero Marin siempre pudo vencer esa presión enseguida cuando se lo ve como es.
Pero, ¿desde cuándo?...
[—¡No queremos jugar contigo!.
Las niñas de su misma edad se negaron a jugar con Lariensa.
—Cuando jugamos contigo no somos más que una sombra.
—¡Cierto! ¡Siempre recibes dulces y chocolates!.
Los dulces y los chocolates que recibía de los adultos siempre los compartía con sus amigos, por lo que no recordaba comerlos.
Fue injusto, pero no pude enfadarme.
Las palabras de sus amigos eran verdaderas, y Lariensa también era consciente de ese punto.
—¿Qué sucede, Lariensa? ¡No se metan con ella!.
Siempre ha sido Marilyn quien ha apoyado a Lariensa cuando no puede decir ni una palabra.
—Si te juntas con Lariensa no te dejaremos jugar.
Lariensa pensó que, naturalmente, Marilyn se iría con ellas. Sin embargo, Marilyn continuó visitando a Lariensa, que estaba sola en casa, y jugaba con las vacas.
Las niñas del pueblo ya no las invitaron a jugar.
Es la primera y única amiga de Lariensa.
Marilyn era mi amiga. Pensé que debía ser más amable con ella ya que había decidido dejar tantas cosas atrás.
Sin embargo, no se podría solucionar solo con esfuerzo.
—¡Marin, Marin! ¿Puedes llamarme por mi apodo? Yo siempre llamo a Marin por su apodo, así que ella también me puede llamar por el mio.
En ese momento, Marilyn sólo se rió.
Era más fácil llamarse por sus respectivos nombres.
Claramente, no podía decirle eso.
Pero, si la manera en la cual la llamaba contenía amor, para ella eso es suficiente.
En algún punto… Marilyn se alejó de Lariensa.
—¡Marin, las flores están floreciendo bien afuera! Vamos a echar un vistazo.
—Lo siento, me duele la cabeza. Quiero descansar un poco.
—¿Dónde te duele? ¿Te duele mucho?.
—No es gran cosa. Creo que sería mejor estar sola, ¿puedes salir?.
Lariensa quería negarlo. Trató de creer lo que dijo Marilyn.
—Marin debe estar realmente enferma.
...
—Debe estar muy ocupada.
...
—Creo que Marin realmente quiere concentrarse en sus estudios.
...
Abría la ventana de su habitación y pasaba el día mirando la de la habitación de Marilyn, que no lograba abrir.
Lariensa no sabía qué hacer para mejorar su relación.
«No puedo hablarle de eso cuando ambas familias se reúnen para comer.
Además, Marilyn se queda hasta el final de la cena y luego regresa a su casa.
Quiero creer que no lo hace a propósito»
Su ansiedad comenzó a aumentar…
Un día, la Sra. Lonner se puso nerviosa y la invitó a pasar.
—Marilyn está adentro. ¿Por qué no pasas?.
Lariensa, alentada por las palabras de la Sra. Lonner, subió a la habitación de Marilyn después de mucho tiempo.
Parecía que llevaban siglos sin verse.
Marilyn se mostró un poco sorprendida al ver a Lariensa. Parecía que iba a llorar sin razón, pero Lariensa sonrió alegremente y le habló.
—Vamos a comer helado juntas.
Sentí que me rechazaría y comenzaría a llorar.
Pero Marilyn, quien parecía ser otra persona, sonrió y asintió.
El tiempo que caminábamos juntas era igual que en el pasado. Marilyn no mostró ningún rechazo y habló con Lariensa como en el pasado. El ambiente se rompió cuando nos encontramos a un chico molesto.
Los niños, como siempre, comparan a Marilyn con Lariensa mientras elogiaban a Lariensa.
«Nunca me gustó este elogio comparativo, pero especialmente hoy, lo detesto»
Lariensa de repente se dio cuenta de lo que normalmente no notaría.
«Aún cuando pequeña Marilyn solía ser valiente cuando los niños se burlaban así.
¿Debería traer a Lycan y compararlo con ustedes?»
Marilyn sólo sonrió incómodamente.
Pensándolo bien, hoy no era la primera vez.
Marilyn estaba insultando internamente a estas personas.
—¡Marilyn es hermosa! Sus ojos son frescos como un bosque en verano. El color de su cabello es tan brillante como el sol. Ella es fantástica.
—Lariensa, cuando sonríes, tus ojos se doblan a la mitad, y son adorables...
Los chicos se rieron de lo gracioso que fue lo que dije.
—¡No tienes que tratar de elogiarme, Lariensa!.
—Ella debe esforzarse demasiado para encontrar algo destacable en ti. Lariensa es muy amable.
—No tuve que hacerlo. Siempre he pensado en ello.
—No, basta.
—Marilyn es muy bonita. Es más adorable que nadie.
Miré a Marilyn, pero ella sólo sonrió de manera muy extraña.
«¿Por qué te ríes? ¿Por qué no te enojas?»
—¡Vamos a dar un paseo en el bosque!.
Para no perder la oportunidad, Lariensa sujetó el brazo de Marilyn y se dirigió al bosque donde las dos iban frecuentemente. Al llegar al final del bosque, había un campo amplio, y en los días con viento fresco, era un lugar de recuerdos donde solían acostarse aquí y disfrutar de una siesta.
Lariensa tenía la intención de sacar otra historia de aquí y aliviar el sentimiento de Marilyn.
—Tú lo haces a propósito.
Marilyn lanzó una palabra muy secamente.
—¿Cuál es el sentido de elogiarme frente a las personas?¿Por qué...? ¿Crees que…
—Creo que Marin es muy guapa.
—¿De verdad no sabías que se burlarían más de mí si me elogiabas?.
—Marin, siento haberte hecho enfadar. No lo hice a propósito.
—¿Cuándo lo hiciste a propósito?.
Caballos que pasaban por el lugar se acercaron a Lariensa. Gritaban fuertemente su nombre.
«No es... Yo también odio que me elogien»
Pero Lariensa no pudo decir nada.
No era injusto, sino que la imagen de mi preciada amiga me afectó más.
—Bien por ti. Eres amado por todo el mundo. No tienes que saber lo que es ser comparada.
—¿Qué pasa, Marin?.
—¡No me tomes de la mano!.
«Tal vez, dejar de relacionarnos sea lo mejor para Marilyn»
Aún así, Lariensa no soltó su mano.
—Somos amigas...
La palabra "amiga" no lo resuelve todo. Sin embargo, no se me ocurrió otra palabra para detener a Marilyn.
—¿Cómo podemos ser amigas? Te odio tanto.
—Marin, ¿por casualidad... no te agrado?.
La voz de Lariensa estaba temblando mucho.
—Así es.
—Marin...
—No quiero que estés tan...
Pero la voz de Marilyn, que liberaba palabras crueles, temblaba aún más.
Lariensa sabía que si dejaba ir a Marilyn así, esta relación terminaría por completo.
—¡Marin, Marin! Lo intentaré más. Los regañaré para que no vuelvan a decir eso, y...
—Si lo haces, la gente me culpará a mí.
«Si dices que no lo haga...»
Lariensa trató apresuradamente de atrapar a Marilyn.
Pero esta se retiró, sacudiendo la mano de Lariensa.
Ambas estaban llorando.
—No tengo nada más que decir. Me voy.
Marilyn, que terminó la conversación unilateralmente, se dio vuelta.
—¡Marin!.
Todo ocurrió en un instante. Marilyn, que perdió el equilibrio, cayó por la cuesta.
Logró detenerse luego de golpear su cabeza en una piedra.
Días más tarde, Marin, quien volvió a despertar, se había convertido en una persona totalmente diferente.]
*****
—¡Lariensa!.
Oí la voz de alguien, hizo que mis pensamientos se esfumaran.
—¿Dónde está Marilyn?.
[Llanto] [Snif]
—Buaaah.
Al ver la cara de su amiga, Lariensa finalmente derramó lágrimas.
Violet, que la estaba mirando con una cara de sorpresa, se acercó sin decir nada y la abrazó. Lariensa, en los brazos de Violet, gritó más fuerte y murmuró.
—Marin puede que me odie ahora mismo.
—¿Por qué crees eso?.
—La gente del pueblo me compara con Marin, y otra vez… La situación ha pasado de manera similar a la de los primeros tiempos cuando Marilyn se alejó.
—...
—Hay algo que le estoy ocultando.
—...
—Me odia, tal vez quiera decir que no le gusto como lo hizo en el pasado. Yo también lo intenté, pero odio que Marin se aleje.
Violet no era buena para calmar a un niño llorando. Mientras estaba golpeando la espalda de Lariensa de manera extraña, preguntó cuidadosamente.
—¿Le preguntaste a Marilyn si no le agradas?.
—No, no puedo preguntar. ¡No voy a preguntar!.
—¿Cómo sabes lo que siente Marilyn sin preguntar?.
—¿Pero si le pregunto y dice que no le agrado?.
—Bueno...
Violet, que había tomado su mano para calmarla, miró las escaleras con los brazos cruzados como de costumbre.
—¿Qué opinas de lo que dijo Lariensa, Señorita Marilyn?.
Lariensa dejó de llorar por las palabras de Violet.
La cara de Lariensa giró lentamente.
[Sopresa]
—...hipp
Lariensa, que vio a Marilyn en la escalera, se cubrió la boca.
—¡Hipp!.
*****
Cuando me acosté en la cama, no pude pensar en nada más que en Sibel.
Pero después de pensar en él, comencé a pensar en Lariensa.
No me di cuenta porque estaba pensando en Sibel, pero creo que la cara de Lara era un poco mala.
«Bueno, podemos hablar mañana»
Estaba tan somnolienta que traté de dormir. Pero no podía hacerlo porque mi mente estaba algo complicada.
«¡No podré dormir de todos modos! ¡Tengamos más cuidado con Lara!.
Me avergüenzo de mi actuar»
Así que era hora de bajar a la planta baja para ver a Lariensa.
Oía llorar a un niño pequeño, no hay nadie que pueda llorar en el piso de abajo…
«¡No puede ser, Lara…!
¡Alguien está molestando a mí Lara!»
Bajé rápidamente, pero de repente descubrí que quién molestaba a Lara...
—No sé si Marin me odiará ahora.
Desafortunadamente, era yo.
—Me odia, tal vez quiera decir que no le agrado como lo hizo en el pasado. ¡Yo también lo intenté, pero odio que Marin se aleje!.
«¿Cuándo te dije eso? ¡Qué linda es!»
Me calmé y organicé las ideas.
«¿Como en el pasado?...
Eso significa que la persona que le dijo que no le agradaba era Marilyn Lonner, la Marilyn original.
No lo sabía.
Pensé que la única víctima era Lariensa, pero al parecer habían más.
Es posible que Marilyn se haya enfadado con ella antes de convertirse en villana.
Si, de verdad, hubo una discordia entre Marilyn y Lariensa en el pasado…»
—¿Le preguntaste a Marilyn si no le agradas?.
—No, no puedo preguntar. ¡No voy a preguntar!.
—¿Cómo sabes lo que piensa Marilyn sin preguntar?.
—¿Pero qué pasa si le pregunto y dice que no le agrado?.
Parece que el comportamiento diario de Lara comienza a tener sentido.
—¿Qué opinas de lo que dijo Lariensa, Señorita Marilyn?.
Violet, que estaba consolando a Lara mientras lloraba, me miró con los brazos cruzados.
Lariensa, que me miró tarde, le dio hipo.
