
Traducción: Kiash
Raws: Kat
Corrección: Yokenneh
Todas las niñas se sorprendieron y miraron a Sio.
—Marilyn, ¿sabías que te hablaría?.
—¿Por qué no me lo has dicho?.
—¡Tu voz también es hermosa!.
Pasé entre las chicas que rodeaban al poeta.
«Chicas, lo siento, pero voy a pedir prestado a Sio. Tengo que saber cómo y dónde se encuentra mi hombre»
— Sio, si no te importa, quisiera hablar un momento contigo. ¿Tienes tiempo?.
Quizá es porque nos hemos encontrado demasiadas veces ya, el poeta se mostró más relajado.
Salimos de entre las chicas que se tambaleaban ante tan sorpresiva escena. Después de disculparme con mis amigas, me retiré con Sio.
Nos dirigimos a la biblioteca.
—Oye, Sio.
—No quiero decirte.
—¿Qué?.
—No te quiero decir.
—¿Sabes qué voy a preguntar?.
—Es sobre Sibel.
«Me siento avergonzada. La gran mayoría de nuestros encuentros podrían resumirse en mí hablando sobre Sibel»
—¿De verdad te gusta?.
«Quiero saber cómo se encuentra Sibel, lamento hacer esto sabiendo cuáles son tus sentimientos»
—De verdad.
—Me gusta mucho. Comencé a sentirme mejor luego de darme cuenta.
El poeta, que me miró fijamente por un tiempo, abrió la boca.
—Esperaba que no lo hicieras.
—¿Quieres que no me guste Sibel?.
—Así es.
—¿No te gusta que sea amado por alguien?.
Sio sacudió la cabeza.
—¿Entonces?.
—Tú...
Me miró a los ojos y luego evitó mi mirada.
—No quiero que te lastimen.
«No es por el sentimiento de odio hacía Sibel.
¿Es porque te preocupas por mí?»
—¿Por qué?.
Era la primera vez que alguien me decía eso, ambos estábamos bastante avergonzados.
«Espero que no diga algo como "me gustas"... ¡¿Qué es esa expresión tímida?!»
—Sabes, Sio…
«Por supuesto, Sio conoce a Sibel y lo odia, así que me preocupo por su vida también. Pero, sólo por si acaso, construiré un muro de hierro»
—¡Me gusta mucho ser tu amiga!.
Expresé deliberadamente la palabra "amiga".
—Espero que sigamos siendo buenos amigos.
«Esto debería ser suficiente, ¿no?»
—Amigo...
—¡Sí, amigo! Somos amigos íntimos. ¿No es así?.
Lo agregué rápidamente, en caso de que saliera algo negativo de su boca.
—Sio, por favor, como mi amigo. ¿Puedes decirme dónde está la casa de Sibel?.
—No quiero.
«¡Otra vez! ¡Odio el ataque de Sio!»
—¿Por qué no quieres? ¿Eh?.
—¿Qué vas a hacer?.
—Quiero cuidar de él.
—Déjalo. Ese hijo de puta está acabado. No está vivo, pero tampoco está muerto.
—¡Sio!
Como no quería escuchar lo que dijo después, lo bloqueé rápidamente. Luego sonreí y le pedí otra vez:
—Es el primer favor que te pido desde que te convertiste en amigo.
—¿Como amigo?.
«¡Sólo estoy pidiendo que me escuches!»
—¡Te devolveré el favor más tarde!.
—¿Cuál es tu petición?.
«Esa sonrisa… Parece que es algo de familia»
De repente me puse nerviosa.
—Escúchame primero...
—Se cancela el trato.
—¡Ah, está bien! ¡Cumpliré cualquier favor que me pidas! ¿Sí?.
«Amenazando de esa manera se parece mucho a Sibel. Si le digo eso no le gustará»
Al final, nuestras negociaciones se llevaron a cabo. Acepté realizar cualquier favor, sin importar las consecuencias.
Sio me dijo dónde se encontraba Sibel y también me ayudó a salir de la academia. Le mintió implacablemente al director. Mencionó que algo grave le sucedió a la pareja Lonner, por lo que debía regresar al pueblo. Realmente lo siento por la amable pareja… pero no había otra manera. Tan pronto como aprobaron el permiso para salir, tomé el dinero que había ahorrado y alquilé un carruaje.
—Marilyn, adiós.
—¡Haz que gane el amor!.
Cuando el carruaje estaba a punto de llegar, vi a Lara llorando.
—Marin…
—Lara...
Me acerqué a ella sin darme cuenta.
—¡Marin!.
—¡Lara...!.
Lara también se acercó a mí con pasos rápidos
—Marin.
—Lara.
Ambas no dirigíamos corriendo hacía donde se encontraba la otra. Parecía una escena salida de una película romántica.
—¿No es Lariensa el verdadero amor de Marilyn?.
—Si Sibel y Marilyn se casan, Lariensa será la amante de Marilyn.
—¿No estaba Lariensa saliendo con alguien?.
Abracé a Lara mientras oía los susurros de mis amigos.
—¿Por qué lloras?.
—Me duele el corazón. El azul te arrebató de mi lado.
—No es así. Si salgo con Sibel, seguiremos siendo amigas.
—Pero no seremos familia, sólo amigas… para siempre.
—¿Familia?.
—Mi gran sueño de hacer que te cases con mi hermano, se ha desmoronado.
Su lindura me cegó.
«De hecho, no quería tener una relación especial en este mundo. Nunca lo había pensado en serio, pero ¿qué pasaría si no hubiera conocido a Sibel y hubiera vivido una vida normal en la Academia?
Incluso si no siento un gran afecto por Lycan… Ya que nos quiere a Lariensa y a mi, puede que haya salido con él. Por mi relación con Lariensa
Antes podría haberme sentido presionada por la petición de Lariensa, pero no ahora. Desde que conocí a Sibel, esa opción ya no existe»
—Pero si Marin es feliz, está bien.
«¡Oh, mi linda lara! ¿Cuándo creciste tanto?»
—Si a Marin le gusta, debo aceptarlo.
—Gracias, Lara.
El carruaje llegó y me subí. Estaba dejando a mis amigas atrás, pero...
—¡Marin! ¡Marin!.
«¿Por qué la voz de Lara, que debe alejarse, todavía suena cerca?»
Miré fuera del carruaje y…
—¡Marin!.
Lara estaba corriendo detrás del carruaje, sacudiendo su pañuelo.
«¡Si corres tan rápido te caerás!»
—¡No importa a dónde vayas, te amaré siempre!.
«Lara, muchas gracias. Pero… ¡No me voy para siempre!»
Luego de esas palabras, Lara comenzó a disminuir su velocidad. Me agitaba su mano mientras recuperaba el aliento.
Nuestra despedida ruidosa terminó así.
*****
—Hemos llegado, señorita.
—Gracias.
Cuando salí del carruaje, me sorprendió al ver el espléndido exterior del castillo.
«Parece increíble que aquí hayan vivido personas que sacrificaban a sus hijos a modo de ofrenda»
El castillo era espléndido, hermoso e incluso magnífico. Me acerqué al guardia que estaba vigilando el castillo. Y dije de repente.
—¡Déjame ver a Sibel!.
«Una chica aparece de repente y pide ver al dueño, deben estar sorprendidos»
—Señorita, ¿quién es y por qué pide ver a nuestro Señor?.
—Soy amiga de Sibel, de la academia.
—¿Amiga?.
—¡Sí! ¿Puedo entrar?.
Ellos movieron la cabeza con una expresión de dificultad.
—El Señor nunca permitió la entrada de nadie.
«No me permiten entrar, ¿qué hago?... ¡Ah!»
—De hecho, olvidé decirte algo.
—Dímelo.
—¡Soy la novia de Sibel!.
«Aunque todavía no está confirmado, técnicamente es mi novio»
—¡Seré su futura esposa!.
«¿No fue Sibel quien dijo que quería encerrarme?»
—Si no me cree, puede consultarle a la Academia, pero le llevará mucho tiempo. No tengo dónde quedarme, así que tendría tendría hacerlo aquí.
Los guardias intercambiaron miradas, los vi con una expresión de emoción.
Pero su respuesta no fue la que esperaba.
—No importa la situación, no podemos hacer nada sin el permiso de nuestro señor...
«Ustedes me obligaron...»
—¡Oh! ¡Oye! ¡Detente ahí!.
Pasé rápidamente por el pequeño espacio que había entre ambos hombres y entré sin permiso al castillo.
«Me tratan como si fuera una intrusa...»
Corrí por el jardín y luego entré por un puerta trasera.
«¿Por qué no creen en las palabras de alguien tan inocente como yo? ¡No se sorprendan cuando vena que me convierto en la dueña del lugar!»
Me quejé y observé el lugar. Había una escalera espiral, retratos que se han hecho de generación en generación.
Sin embargo, no había ninguno de Sibel, el actual señor de la familia. Me preguntaba el por qué, pero ahora no es el momento de ver los retratos.
«¡Tengo que encontrar a Sibel! Debe estar en el dormitorio porque está enfermo, ¿no?. Probablemente el dormitorio esté arriba»
Traté de seguir subiendo para encontrar a Sibel, pero...
—¡Oh! ¡Un intruso!.
Me encontré con una sirvienta, la cual gritó fuertemente al verme. Corrí precipitadamente por el pasillo hacía el lugar más oscuro.
«¡No puedo ser atrapada antes de lograr verlo!»
Abrí una puerta que parecía la de un armario, se encontraba en la esquina del pasillo.
—¡Ah!.
Tan pronto como abrí la puerta, vi unas escaleras inclinadas que me sorprendieron. Todo era oscuridad.
Tragué saliva.
—¡Oye, detente!.
Vi que los guardias se acercaban, no tenía alternativa. Cerré los ojos y bajé por las escaleras.
—¡No puedes entrar ahí!.
[¡Pum!] [Cerrar].
No logré escuchar lo que estaba a punto de decir una de las personas que me perseguían. Me apresuré a bajar mientras me sujetaba de la pared. Se sentía un poco sofocado debido a que el aire no entraba.
¡Oh, afortunadamente vi una pequeña antorcha al final!.
Me alivié al ver la antorcha que iluminaba el pasillo. No podría aguantar mucho más sin luz.
«¿Eh? ¿Por qué habría una antorcha en el sótano? ¿Significa que hay alguien aquí?»
[Tintineo].
No pude pensar en profundidad debido a que un sonido comenzó a molestarme. Era la campana que no pude devolverle a Sibel. ¡Se movía sola!.
«¿Qué sucede? ¿Eres un objeto embrujado?»
Me obligué a sujetar la campana para bloquear el sonido.
[Silencio].
Sólo después de recuperar la estabilidad, los alrededores volvieron a ser visibles.
—¿Es una prisión subterránea?.
Había ventanas de hierro en el sótano. Por si acaso, tomé la antorcha e iluminé el lugar, sin embargo, no había nada dentro.
Pero había algo extraño...
—¿Una fotografía?.
Era similar a los retratos que vi en la entrada, junto a la escalera. Aquí también habían retratos en la pared.
Lo único que era extraño era que todos los personajes del retrato colgados en el sótano eran niños.
El primer retrato que encontré fue un cuadro muy antiguo. Tal vez estos niños también fueron los antepasados de esta familia.
«Entonces…»
Tuve un mal presentimiento.
