
Traducción: Kiash
Raws: Kat
Corrección: Yokenneh
«No me digas que todos los niños de esos retratos… No son los sacrificios, ¿verdad?»
Quería pensar que no, pero no lo logré. Debido a que, en el último retrato… vi un rostro familiar.
El retrato del joven Sibel estaba colgado enfrente de la última puerta. Mi mirada se dirigió naturalmente a esta.
No lograba ver mucho, dado que la oscuridad era demasiada, pero al acercar la antorcha...
—¿Sibel?.
«¿Por qué?»
—Es él, ¿verdad?.
Cuando me acerqué más, escuché los pasos de los guardias, que se acercaban cada vez más.
Afortunadamente, Sibel no estaba encerrado, parecía que estar ahí fue su elección.
La puerta de la celda estaba abierta. La abrí sin ninguna duda y entré.
—¡Sibel!.
Cuando vi mejor a Sibel, noté que todo su cuerpo estaba ennegrecido.
—¡Si estás enfermo no deberías entrar aquí, tonto!.
Me quité la chaqueta, con ella cubrí a Sibel.
—No deberías morir aquí. ¡Tienes que vivir 100 años conmigo!.
Sibel, que estaba frunciendo el ceño dolorosamente, abrió los ojos temblorosamente.
—¿Marilyn?.
La voz audaz que usualmente oía desapareció, ahora sólo oía una voz tranquila y ronca que me llamaba con dificultad.
Asentí con la cabeza.
—Sí, soy yo.
—¿Por qué estás aquí?.
Mientras hablaba, Sibel de repente frunció el ceño.
«Debió haber sido difícil estar solo…»
Él apoyó su espalda en la pared y luego me miró con expectación.
—Vete.
—¿Qué?.
—Regresa a la Academia.
Sus palabras me hicieron enfadar.
—Cuando te pido que dejes de molestarme no me escuchas, ¿por qué ahora eres tú quien me pide que lo haga?.
—Por ti.
—¿Quieres que te deje morir "por mí"? ¿Crees que eso me resulta fácil?.
—Si sigues aquí... puedes enfermar o morir.
Sibel se encontraba completamente ennegrecido.
—¿O quieres morir conmigo? No puedo creer que tu amor por mí sea así. Es muy emocionante.
—Te dije que hablaras de una manera más bonita. ¿Quién va a morir? Tú vivirás y yo también.
Cuando le acerqué mi mano, él se cubrió con mi chaqueta. Lo arrastré por la fuerza y salimos juntos de la celda. Claramente él es más grande que yo, pero en ese momento sentí que era más pequeño.
Sibel se encontraba tranquilo, parecía no tener fuerza para continuar hablando.
Cuando logramos salir del sótano, me dirigí a la primera puerta que vi, la abrí y lo acosté en la cama.
Gracias a la luz, pude ver que el estado de su piel era realmente terrible. Aunque sabía que era inútil, limpié su cuerpo con un paño remojado en agua tibia.
—¿No hay manera de recuperarse?.
—Es un milagro haber aguantado tanto tiempo, así que no es extraño que muera ahora mismo.
—No vas a morir.
—Eso me gustaría, pero…
Sibel se acercó a mi rostro, luego apoyó su mano en mi mejilla, obviamente traía guantes.
—Si muero, no podré ver este bonito rostro.
El cuento de hadas, la princesa Flora…
En los cuentos de hadas, cosas como la salvación o milagros ocurrían mágicamente. Sin embargo, deseaba que fuera real. Por Sibel y por mí, por nosotros.
—Te pondrás bien pronto.
—...
—¿Estás escuchando?.
Al ver que tenía los ojos cerrados y no obtenía respuesta alguna, pensé que tal vez estaba profundamente dormido. Así que, susurré en voz baja...
—Me convertiré en tu princesa montada en un caballo blanco.
«En este momento, me comprometo a salvarte sin importar los obstáculos o problemas que me esperen»
De repente, la puerta se abrió y los guardias entraron.
Ellos nos miraron a Sibel y a mí, que nos encontrábamos en la cama. Tenían una expresión de confusión, no sabían qué hacer. Parecía que ahora sí creían en nuestra relación, así que llevé mi dedo índice a la boca y...
—Shh.
Susurré muy bajo.
—Acaba de dormirse.
Como no querían que moleste a Sibel, que dormía profundamente, me dieron una habitación de huéspedes.
—Ahhh...
Liberé un largo suspiro.
«Por fin me tratarán como la futura ama de la casa»
—Es la primera vez que un amigo de nuestro señor viene de visita, así que nos resultó imposible creerlo. Me disculpo por nuestro comportamiento grosero.
El mayordomo me trató con una actitud de negocios.
«Quizá él sabe algo...»
—¿Cuánto tiempo hace que trabaja aquí?.
—He trabajado como mayordomo por cinco años.
—Oh, sí...
«No lleva mucho tiempo trabajando aquí como para saber todo acerca de esta familia»
—¿Sabías que Sibel estaba enfermo?.
—Regresó de repente de la Academia. Sabía que estaba en grave estado.
—¿Aún así dejó que estuviera en una prisión subterránea? ¿Realmente es fiel a su Señor?.
—Bueno...
El mayordomo guardó silencio durante unos segundos, luego rió incómodamente.
—Esta es la habitación donde te quedarás, aunque sea por un tiempo.
Se dio la vuelta de manera muy natural.
Ya que soy amiga de Sibel, me dieron una habitación amplia y espléndida.
—Espero que guarde la calma y logre descansar.
«No sé si lo escuché mal, pero eso sonó como si me estuviera diciendo que me quede aquí y no cause problemas»
El castillo era espléndido, pero se sentía vacío y triste. Sin embargo, también es ruidoso y cálido.
Me parecía extraño, ya que me había acostumbrado a la academia.
«¡Debo acostumbrarme, viviré aquí en el futuro!»
Mientras lo observaba detenidamente, me recordó que este mundo es una novela. Pero al mismo tiempo, este lugar no era una novela, sino una realidad.
«Quiero proteger a Sibel del destino que se le ha dado. Para hacerlo, debo descubrir cómo eliminar su maldición»
Apoyé mi puño en mi pecho.
«Me comprometo, una vez más, a salvarte»
Durante mi estancia en el castillo, cuidé a Sibel, que estaba enfermo. El resto del tiempo me encontré deambulando, tratando de encontrar alguna pista. Pero no encontré nada.
«¡El dormitorio es sólo un dormitorio, un estudio, una sala de recepción y una cocina!»
Estaba tan desesperada que comencé a buscar en la cocina.
—Señorita.
—…
Mientras buscaba en el almacén de comida, me puse de pie, sorprendida por la llamada del mayordomo. Allí el mayordomo sonrió incómodamente y miró el pan en mis manos.
«¡No! ¡No lo tomé para comer! ¡No soy Emily!»
—Si tiene apetito, ¿por qué no lo dijo?.
—Bueno, eso es...
—Iré a preparar la comida ahora mismo.
—¡No es necesario!.
No logré convencerlo, así que me vi obligada a comer nuevamente. No sabía si mi estómago soportaría la cena también.
«Me acaban de tratar como si fuera Emily… ¡Qué injusto!»
*****
De todos modos, después de unos días, no pude obtener ninguna información en el castillo, me estaba poniendo nerviosa.
Sin embargo, terminé obteniendo información en un lugar muy inesperado.
Como siempre, fui a la habitación a cuidar de Sibel. Pero, me sentí avergonzada cuando vi que él no estaba ahí.
—¿Y Sibel?.
«Se ha ido»
—Tranquila, señorita.
—¿Está bien?.
«¡Oh, vamos! Un niño tan malhumorado desapareció sin decir nada»
—Se trata de nuestro Señor, seguramente está bien.
Me di cuenta cuando vi la sonrisa incómoda del mayordomo.
«Ah, el mayordomo sabe dónde está Sibel. Y por alguna razón, yo también lo sé.
No por nada se dice que la intuición de una mujer es aterradora»
Mi paso apresurado fue inmediatamente hacia la ventana de hierro donde colgaba el retrato de Sibel, pero en ella no se veía Sibel.
De repente, me puse de pie y me dirigí al sótano.
«Me siento incómoda con el mayordomo»
Apresuradamente, miré dentro de la la celda donde se encontraba hace unos días, pero no estaba ahí.
—¿A dónde se fue?.
Cuando estaba saliendo del sótano, noté que uno de los retratos sobresalía. Detrás de este, había un libro.
—¿Por qué está detrás del retrato?.
Abrí el libro, era el diario del anterior Señor. Había registrado datos acerca de los niños sacrificados. Detrás de todos los retratos había un diario como este.
«No, no, No puede ser. Entonces, detrás del marco de Sibel...»
Corrí directamente y miré detrás del retrato de Sibel, algo cayó. Como esperaba, fue un diario.
«¿Puedo abrirlo? Seguramente tiene información detallada sobre su maldición. Necesito saber cómo la obtuvo...»
Por fin había obtenido a que tanto necesitaba, pero por alguna razón, mis manos comenzaron a temblar de miedo.
«Necesito saberlo. Sólo entonces podré ayudarlo»
Tragué saliva y abrí el libro.
[XXX, XXX, XXX.
Mi pareja tomó una decisión inevitable, por el bien del niño.
Se ha decidido entregarlo como sacrificio, es inevitable si queremos proteger el territorio.
El niño, quien es el hijo mayor de Khan, debe aceptar humildemente ser sacrificado.]
—¿Aceptar humildemente? ¡Qué demonios!.
El contenido inicial contaba lo difícil que era la situación, incluso antes del nacimiento de Sibel.
[Comenzaron a sacrificar niños, a modo de ofrenda.
Mi esposa lloraba, ya que no le gustaba la solución hallada.
—Sacrificar a este niño es la única solución, no hay otra manera de acabar completamente con el desastre.
Dijo el brujo.
—¿Qué hay de la maldición? ¿Hay alguna manera de romperla?.
—Matar al niño antes de que crezca completamente, es la única manera de destruir la maldición.
Su esposa no podía abandonar la esperanza, pero las soluciones que ofrecía el brujo eran algo que ella no podía cumplir o aceptar...
—En el futuro, el joven maestro…]
Tal vez podría encontrar la manera de ayudar a Sibel, así que me concentré y traté de continuar con la lectura. Pero…
—Marilyn Lonner.
Alguien me llamó. Su voz… era la voz de la persona que estaba buscando. Sibel, quien tenía una expresión de dolor y cansancio, dirigió su mirada hacia el libro que estaba sosteniendo. En un instante su expresión se volvió brutal.
—¿Lo abriste?.
No pude responder, me asustaba su expresión.
—¿Cuánto? ¿Cuánto has leído?.
—...
—¿Lo leíste todo?.
No lo había visto todo, pero no podía decir que no había leído nada.
—Sibel, yo…
—No te acerques.
No lo dijo porque estuviera enfadado. Su condición había empeorado. Él se estaba apoyando en la pared, parecía que la oscuridad que lo cubría pronto saldría liberada...
—Sibel. Vamos, tienes…
La oscuridad salió de su cuerpo. Sin embargo, no pude huir.
Finalmente, esta lo cubrió todo.
