
Traducción: Kiash
Raws: Kat
Corrección: Yokenneh
Abrí y cerré los ojos, una y otra vez. La oscuridad cubrió todo de repente. Me sorprendí al ver que parecía una pantalla de cine, la cual, se expandió aún más. Segundos más tarde, entré en un mundo completamente diferente.
—¿Dónde diablos estoy? Necesito tranquilizar a Sibel.
Miré alrededor.
—¿Qué? Estaba en el sótano, pero ahora me encuentro en el piso superior...
Miré alrededor nuevamente, entonces...
—¡Ahhh!.
Oí unos gritos espeluznantes, los gritos de una mujer. Me dirigí hacía el lugar de donde provenían estos, allí se encontraba una sirvienta llorando.
[—¡Sálvame, joven maestro!.
—¡Señor!.]
«¿Joven maestro?»
Cuando la sirvienta se arrodilló, miré hacia la dirección de su súplica, había un niño con cabello de color azul.
—¿Sibel?.
«¡Oh, Dios! ¡Es Sibel, pero pequeño! Oww, tú… eres muy lindo, ¿verdad?. Lo había visto en las fotos, pero al verlo aquí… ¡Es tan lindo que quiero morderlo!.
¡Necesito concentrarme! Creo que estoy viendo sus recuerdos, ¿cómo salgo de aquí?. Es una fantasía romántica, así que no hay nada que no pueda suceder.
De todos modos, ¿por qué esta sirvienta le está suplicando a mi lindo Sibel?»
— Ah...
Pude saber inmediatamente el por qué. La piel de la sirvienta se veía igual a la de Sibel. Era de color negro y parecía que estaba pudriéndose.
[—¡Yo no hice eso!.
—¡Por favor, ayúdeme!.
—Yo, yo, yo…]
«Parece que ella lo tocó por accidente, pero sé que no fue la intención de Sibel que esto sucediera»
[La expresión de Sibel expresaba temor, estaba muy asustado.
Otros empleados llegaron y arrastraron a la sirvienta con ellos. Poco después, apareció una hermosa mujer. Claramente es la madre de Sibel, ¡ya que sus rostros son iguales!.
—No fui yo, madre.
La mujer lo observó manteniendo cierta distancia, mientras que Sibel derramaba lágrimas.
—¡Estoy diciendo la verdad! Ella acarició mi cabeza, pero de repente…
—…
—Madre, ¿me estás escuchando?.
—...
—Madre…
—¡Basta!.
Aún se podían oír los gritos de la sirvienta.
—Su estado es crítico, nadie lo toque.
—¿Disculpa?...
—Sibel, no quiero seguir escuchando que no es tu culpa. Si ella tiene suerte sobrevivirá, aunque su piel quedará teñida de negro. De no ser así, morirá.
—…]
*****
[—Necesitamos el sacrificio, pero aún es muy pronto.]
«¿Sacrificio? ¿Está pensando en matarlo? Él no parece tener 10 años, así que ciertamente es muy pronto»
[—Creí que sería fácil, pero de repente Sibel se encuentra inestable. Es debido a que no logra controlar sus emociones.
—¿Qué? ¿Sus emociones?.
—Él sigue siendo joven. Es por eso que no logra dominarlas. Si esto sigue así, no logrará controlar la maldición.]
Volteé la cabeza silenciosamente y miré dentro de la celda. Estaba oscuro, por lo que no se veía bien, pero se alcanzaba a ver una pequeña persona que temblaba en un rincón. Él fingía dormir.
Su padre le susurró al brujo...
[—Entonces, ¿qué hacemos? Tendré que cuidar de este maldito niño.]
«¿Maldito niño? ¡Ustedes son los malditos!»
[Minutos después, alguien vino a ver a Sibel, quien todavía se encontraba encerrado. Era su madre.
—Cariño.
Resulta que él se estaba negando a comer, pero al oír la voz de su madre, inmediatamente levantó la cabeza.]
En ese momento me sorprendí.
Los ojos de Sibel estaban tan vacíos que no podía creer que fueran los ojos de un niño.
[—Aguanta un poco, Sibel. Si esperas un poco, pronto podrás salir de aquí.
—…
—Le pedí a tu padre que te dejara salir, así que podrás hacerlo.
Sibel, no contestó. Ella se rindió al no oír respuesta alguna, luego se fue del sótano.
—Madre.
Sibel habló con una voz temblorosa, parecía que se rompería en cualquier momento.
—Yo tampoco quiero lastimar a nadie.
Hasta entonces, era un chico puro que no quería golpear ni ser golpeado.]
*****
[Como ella dijo, Sibel pronto salió del sótano. Sin embargo, ya no pudo vivir libremente.
Debido a que su piel aún no regresaba a la normalidad, vendaron todo su cuerpo.
Necesitaba permiso para salir de la habitación.
Pasaba todo el tiempo leyendo libros, mientras miraba el patio por la ventana.
Un día, lo vio…
Una de las sirvientas se encontraba con su hijo en el jardín, parecía que ella lo amaba mucho.
—Oh, qué bonito, mi amor.
Ella le acarició la cabeza, le dio un beso en la mejilla y lo abrazó fuerte. Eran el tipo de acciones y sentimientos acogedores que Sibel nunca había recibido.
Últimamente, sus padres evitaban totalmente el contacto con Sibel. Su madre sentía amor y compasión por él, sin embargo, los sentimientos de su padre eran… miserables.
Su padre solía observarlo con una expresión despreocupada.]
«¿No sientes lástima por tu hijo, quien debe vivir con una maldición toda su vida?»
[—¿Cómo has estado hoy?.
Su madre lo visitaba una vez al día.
—Sibel, te veo más deprimido.
—Madre.
—Sí, ¿qué sucede?.
Sibel junto sus dos dedos índices con una expresión tímida.
N/T: 👉👈
—¿Puedes darme una palmadita en la cabeza?.
Se veía como si hubiera dicho algo que no debía, estaba muy nervioso. Pero ella reaccionó como si no hubiera escuchado nada.
—¿Qué?.
Fue una reacción fría, lo suficientemente rígida para mí.
—Sibel, no puedes decir esas cosas descuidadamente. En particular, un niño como tú...
Ella sonrió incómodamente y corrigió sus palabras, como si se sorprendiera de lo que dijo.
—Cariño, por supuesto que quiero abrazarte. Pero ya sabes… Todavía no puedes controlar tus habilidades. ¿No dijiste que no querías lastimar a los demás?.]
«Aunque comprendo que le tenía miedo, era demasiado. Yo también lo quiero, pero estoy cuidando de que la maldición no me dañe.
Me preocupo por cómo podría sentirse.
Vivió siendo vigilado, sin poder hacer lo que quisiera. Apenas siendo un niño, fue marcado como un ser peligroso y lo encerraron, tampoco pudo estar en contacto con sus seres queridos.
Aunque algo es claro, ella no lo quiere»
[—Te ves cansado, me iré ahora para que puedas descansar. La próxima vez hablaremos más.
Pero ella no regresó.]
*****
[Unos meses después, habían noticias secretas en el castillo. La madre de Sibel estaba embarazada.
Pronto, la noticia llegó a los oídos de Sibel, que estaba encerrado en su habitación. Este observaba todos los días por la ventana.
Veía a su padre acariciar el vientre de su madre, el cual crecía cada vez más. Se veían felices.]
Intenté acariciar la cabeza de Sibel, pero parecía que no podía sentirme.
*****
[Finalmente sucedió algo.
Sibel salió de la habitación en medio de la noche y se dirigió al dormitorio de sus padres. Allí, se recostó en el estómago de su madre. Él se encontraba triste. Pero pronto, la tristeza se transformó en celos.
—¡Ay, Dios!.
Su madre comenzó a sentir un fuerte dolor en el vientre, por lo que despertó. Su estómago se estaba tornando negro.
Luego de eso, Sibel volvió a ser encarcelado bajo tierra. Sin embargo, su madre tuvo un aborto y se encontraba en grave estado.
Su padre no pudo soportar la ira, por lo que movió todos los retratos de Sibel al sótano y lo azotó.
Sibel, que nunca se quejó, se aferró a su padre y le rogó que se quedara a su lado. Pero este se comportó fríamente.
—No me toques.
El cuerpo de Sibel estaba lleno de heridas, nadie podría creer que fuera un noble.]
*****
[El tiempo pasó, pero Sibel aún se encontraba en la cárcel subterránea.
La última vez que pudo salir fue cuando su padre obtuvo un título oficial. Sibel tuvo que actuar como un joven maestro rodeado de comodidades.
Aunque hubo un problema. Él acarició a un cachorro, ya que le pareció bonito, pero la piel de este se ennegreció y comenzó a pudrirse.
—¡Sibel, acabas de...!.
El director de la academia lo presenció.
—Hermano, habla con franqueza. ¿No le vendaron el cuerpo a Sibel por una enfermedad?.
—¿Qué?.
El padre de Sibel tuvo que decir la verdad. Pero había un problema, la persona que estaba a punto de saber la verdad… no era alguien que debía saberlo, fue una decisión incorrecta.
—¡Deberías habérmelo dicho antes! No sé nada acerca de la maldición o el desastre, pero puedo hacer que lo controle bien. ¿Olvidaste que soy un educador experto?.
De ese modo, el director estuvo a cargo de su educación. Por supuesto, no se podía considerar educación. Fue un abuso severo.
Te entiendo, Sibel. Cuando tenía tu edad, me comporté imprudentemente también. Los niños de tu edad son como animales, pero inteligentes, por eso es más difícil. Sin embargo, ahora ha llegado el mejor educador que puede existir, tranquilízate.]
«¿Qué está diciendo este maldito tipo asqueroso?»
Quería huir cogiendo la mano de Sibel, lo intenté muchas veces. Sin embargo, no importa cuánto lo intente, mi mano no llegó a Sibel.
«¿Por qué? ¿por qué? ¿Debo observar a Sibel sufriendo de esta manera?»
