
Traducción: Kiash
Raws: Kat
Corrección: Yokenneh
[El sonido de la campana.
[Tintín] [Tintineo].
Sonidos de golpes.
[¡Bam!] [¡Pum!].
Y latigazos.
[¡Suwisp!] [¡Zazzz!].
Todos resonaban al mismo tiempo, acompañados por los gritos del niño. No era capaz de cubrirme los ojos ni los oídos. No podía ignorar el sufrimiento de Sibel, no quería dejarlo solo.
El director utilizó la campana como elemento base para domar a Sibel. Para que esto funcionara, lo golpeaba.
Funcionó a tal punto que, cuando Sibel oía la campana, sentía tanto miedo, haciendo que sus piernas temblaran demasiado.
Sin embargo, su sufrimiento no acabó ahí. Luego del aborto, su madre, quien estaba comenzando a pudrirse, murió.
—Debería haberte matado antes.
Durante la noche, su padre, que se encontraba borracho, lo visitó. Comenzó a estrangular a su pequeño hijo, utilizando la campana como defensa.
—¡Lo siento! ¡Perdóname, por favor!.
—¡Te permití vivir y así es como me pagas, eres una basura!.
—¡Oh, Dios mío!.
—¡Muere!.]
«¡No, Sibel!»
Intenté tirar de la cabeza del señor, pero mis manos no podían sujetar nada. No pude proteger al pequeño Sibel. Él estaba soportando ese sufrimiento solo, era difícil de observar.
—Oh, Dios mío...
[La supervivencia en una situación desesperada es una ley para todos. Era lo mismo para un niño como Sibel.
Él sujetó la mano de su padre mientras era estrangulado. Este sacudía la campana, pero parecía que el miedo a la muerte era mayor que el miedo a ser maltratado. Pronto, la mano del Señor, que fue tocada por Sibel, comenzó a teñirse de negro y pudrirse.
—¡No! ¡No! ¡Mi mano!.]
«Sibel se convirtió en el asesino de sus padres.
Pero eso no cambia el hecho de que ellos hayan matado el alma del pobre niño.
¿Puedo culpar a Sibel? No, no me importa si es culpable o no. Y aunque lo fuera, me gusta, así que nada me importa»
—Desde ahora te cuidaré.
[Después de que los padres murieron, Sibel fue encomendado al director, la única persona que sabía sobre su condición.
Este quería utilizar las habilidades del niño para dañar a otros. No había nadie que pudiera protegerlo.
Desde entonces, Sibel ha estado solo.]
Los recuerdos terminaron ahí, la oscuridad se disipó.
Sibel continuaba apoyándose en la pared. Me vio y dio un paso atrás.
«Sé que lo haces para protegerme. Si te toco, saldré herida. Sin embargo, hay momentos en los que no se puede evitar actuar impulsivamente, aún sabiendo que es peligroso. Este es uno de esos momentos...»
Me acerqué a él con pasos firmes. No tenía ninguna duda, quería besarle sin importar si moría.
Sujeté su rostro y lo acerqué al mío. Nuestros labios se juntaron. Tenía una expresión de dolor.
La piel de su rostro volvió lentamente a la normalidad. Como si fuera una princesa siendo liberada con el beso de un príncipe.
—La maldición... aún no se destruyó, ¿verdad?.
Le pregunté por si acaso, pero Sibel sonrió y movió la cabeza.
—Esto no tiene cura.
Sibel me agarró cuidadosamente del hombro y me dejó caer.
—Pero creo que mi condición ha mejorado mucho.
—Ah, sí.
—No sabía que un beso pudiera funcionar como medicina. Estaba tan sorprendido que se desvaneció.
—¿Por qué la maldición se desvaneció?.
Parecía que él no tenía nada que decir. El beso no destruyó la maldición, pero si se fue momentáneamente. Todo era muy desconcertante, no sabía cuándo empeorará de nuevo.
—¿Cuánto sabes de mí?.
Sibel cambió de tema. Yo contesté con la verdad
mirándolo directamente a los ojos y creyendo que se enfadaría.
—Creo que he descubierto algo grande.
Sibel no respondió. Segundos después, sonrió amargamente y dijo...
—No quería ser una mala persona.
—…
—No deseaba ser miserable, realmente no quería ser así.
—…
—Especialmente frente a ti.
No sabía qué responder. Fueron apenas unos segundos, pero pensé demasiado.
—Tienes razón.
«No importa cuán lamentable sea, no puede negar que haya cometido algún error»
—No sabría qué hacer si estás triste, pero estoy segura de algo...
Es un poco vergonzoso, pero sinceramente expresé mis sentimientos.
—Me gustas mucho.
—...
—No me importa cómo te ves. Además, me gusta lo malo y lo bueno, me gusta todo de ti.
Ahora sólo quedaba escuchar su respuesta.
—Te quiero, ¿qué hay de ti?.
Sibel sonrió, pero luego su expresión se torció un poco.
—A mi también...
Finalmente escuché la respuesta que quería.
—Yo también te quiero, Marilyn.
«Pero, ¿por qué?. Se supone que debo estar feliz, sin embargo, me duele el corazón...»
—Ahora ni siquiera me atrevo a pensar en encerrarte.
Cuanto más amor reciba, más pasivo será él.
—Voy a morir pronto.
—Eso no sucederá.
—Quizá tú mueras antes.
—¿No puedes controlar tus habilidades?.
Sibel estaba callado, pero el silencio era positivo. Lo que Sibel temía era el hecho de que podía hacerme daño.
«Creo que tendré que decir con certeza que estaré bien»
—Sibel, no voy a morir. Tú tampoco vas a morir.
—Sabes que es una convicción sin fundamento.
—Voy a encontrar una manera.
—No es que yo no haya encontrado la manera de solucionarlo.
—Si es así, ¿por qué dices que no hay manera?.
Sibel guardó silencio.
—Te lo dije. Voy a estar contigo por cien años, ¿puedes no arruinar mi feliz plan de vida?.
Sus ojos azules sólo me veían a mí.
«Si me observas con esa mirada tan profunda… ¡No puedo evitar emocionarme!. Dicen que la emoción conduce al amor, y resulta que mi manera de demostrar amor, es a través del tacto»
—Escucha, Sibel.
Besé su barbilla y luego su mejilla.
—Tú y yo estamos juntos, pero tu cuerpo no se encuentra bien.
—M-marilyn...
«Espera, ¿estás tartamudeando?¿Sibel?»
—¿Te emocionas por estar conmigo?.
—Exacto.
—¿Qué?
—Creo que se te olvidó el hecho de que soy un hombre.
—¿Un hombre?.
—...
—¿Entonces? ¿Qué sucede con eso?.
«Puede que me haya vuelto más suave con él luego de ver su pasado, pero… ¡Me está matando! ¡Un hombre tan lindo, bonito y guapo es MI hombre!»
Disfruté viendo cómo reaccionaba Sibel ante mis besos.
«Después de todo, ¿qué podría ocasionar un simple beso?»
No sé si estaba relacionado, pero los últimos rastros de oscuridad que quedaban en su rostro, desaparecieron completamente.
Supongo que los besos son la medicina para calmar la maldición. Durante unos días, no hice más que besar a Sibel.
*****
—¿Cuándo regresarás a la Academia?.
Sibel dudó en responder
—No sé si sea seguro.
«Es entendible. Sería difícil regresar sabiendo que existía una pequeña posibilidad de poner en riesgo a los demás, y por supuesto, ponerse a él mismo en riesgo»
Sibel parecía estar preocupado, pero continuó hablando con una voz tranquila.
—Nuestro grado va a subir pronto, ¿verdad?.
—Sí.
—Volveré antes de eso.
—¿De verdad?.
—Es una promesa.
—Está bien.
Entrelazo el meñique conmigo.
—Regresaré antes de subir de grado.
Como no podía faltar a la Academia durante mucho tiempo, tuve que despedirme de Sibel.
La despedida fue corta, ya que el carruaje llegó rápidamente.
—Tienes que volver, Sibel.
—Te hice una promesa. Por supuesto que regresaré.
Sólo creí en esa promesa. Sin embargo, Sibel no apareció hasta la última clase del año escolar.
******
Después de las vacaciones, hoy comenzaba el nuevo año escolar. También era la ceremonia de graduación de Lycan.
—Marilyn, ¿estás lista?.
—¡Sí, vamos abajo!.
Durante las vacaciones pensé en visitar el territorio de Sibel, pero decidí no hacerlo al final.
Lariensa y yo vestíamos el uniforme. Fuimos abajo, donde se encontraban nuestros padres.
Ambas familias se dirigieron a la Academia para ver la ceremonia de graduación de Lycan.
—Lycan, sería bueno si hubiéramos llegado todos juntos.
—No sé por qué partió primero.
Me sentía incómoda, sabía cuál era la razón por la que se fue primero. Cuando se enteró acerca de mi relación con Sibel, la relación que tenía con Lycan se volvió extraña.
Tratábamos de no sentirnos incómodos, pero sin importar cuánto esfuerzo pusiéramos, la incomodidad no se iba.
—Marin, estoy muy emocionada por ver a mis amigas después de mucho tiempo.
—Sí. Leí la carta y pensé: "Violet realmente lo hizo".
«Así es. Violet publicó su primer libro, es realmente increíble.
Durante la ausencia de Sibel, ocurrieron muchas cosas. Violet firmó un contrato con una editorial y publicó un libro de romance académico, el cual no era +19.»
—La biblioteca del pueblo no pudo conseguir su libro. Lo buscaré en las bibliotecas de la capital.
—Pero Marin, Violet dijo que no debemos leer el libro.
—¿Qué?.
—Las palabras clave son: Chica normal, hombre popular, secretos.
—Violet, estás...
—¡Marin, cálmate!.
«Violet te golpearé tan pronto como te vea»
*****
Cuando llegamos a la capital, bajé del carruaje y arrastré a Lara conmigo, fuimos a la biblioteca.
Mi mirada ardía en llamas. No tardamos en encontrar el libro de Violet. El contenido era muy gracioso.
«Marilyn, una mujer normal de la Academia, no puede acercarse a Sibel, un hombre popular.
¡Pero debido al destino el amor brota! Sin embargo, los celos también aparecen...
—¡Son ustedes quienes me molestan cuando estoy con Namjoo!.
¡Sus amigas eran quienes más la atormentaban cuando se enteraron de la relación que llevaba con Sibel! ¡Ellas se comprometieron a crear rumores!.
—Marin, cálmate...
—Resiste…»
De todos modos, seguí leyendo el contenido.
«Ellos confirman sus sentimientos mientras superan todos los acontecimientos y accidentes. Pero Sibel se va de la academia por una enfermedad incurable y Marilyn esperaba su regreso. ¿Eso es todo? ¿Ahí termina?»
—¡Tengo que ver a Violet ahora mismo!.
—Marin, ¡no puedes cometer un asesinato! ¡El asesinato es pecado!.
—No te preocupes, Lara. Solo la torturaré.
—Eso es más aterrador...
Es un poco temprano, pero pronto nos dirigimos a la Academia. Y allí pude ver a mis amigas.
—Chicas, ¿ya llegaron?.
Me dirigí directamente a Violet.
—Violet, ven aquí, abrázame.
—¿Comiste algo en mal estado? ¿Qué te sucede de repente?.
—¿Qué dices? Simplemente te extrañé.
Abracé fuertemente a Violet.
—¿Ma, Marilyn?.
—Estás muerta.
Susurré suavemente en su oído.
—Leí bien tu libro.
—¡Espera! ¡Detente! ¡Sólo es una historia creativa!.
—¡Resulta que tu creatividad se basa en mis problemas personales!.
Marilyn dejó de torturarla cuando le ofreció compensarlo. Primero le compró algo delicioso.
*****
—¿Cómo han estado Natalie y Emily?.
Hemos tenido muchas conversaciones. Estaba dispuesta a enterarme de todo lo sucedido durante las vacaciones.
Más tarde, la ceremonia de graduación comenzó.
—El siguiente mensaje de felicitación será para el primer graduado, el Sr. Lycan Jellinus.
Lycan subió al podio. Le entregaron un ramo que decía "felicitaciones".
Sus ojos, que veían veían público, pronto se fijaron en mí.
—Lariensa, tu hermano te está mirando.
—Mi hermano está mirando a Marin, no a mí.
Mis amigas no creyeron lo que dijo Lariensa, pero sabía que era verdad. Lycan realmente me estaba mirando.
—Queridos graduados...
Afortunadamente, su mirada pasó de mí a la hoja que contenía su discurso.
