
Traducción: Kiash
Raws: Kat
Corrección: Yokenneh
«Sibel ha vuelto. ¡Ya no se irá, se quedará aquí, conmigo! ¡Por fin comenzará el romance académico que soñé! Lo haré público»
—Mantenlo en secreto.
«¿Por qué? ¡No quiero! Finalmente nos hemos encontrado y confirmamos nuestros sentimientos, sin embargo, ¿me pides que lo mantenga en secreto? ¡No me gustan las relaciones secretas!»
—Marilyn, parece que estás malinterpretando algo.
Sibel sonrió con una expresión suave.
—Lo mismo digo. No quiero una relación secreta.
Sin embargo, su sonrisa desapareció y su expresión se volvió triste.
—Aunque sea un secreto, eres mía. No dejaré que ningún idiota se te acerque.
—¿Idiota?.
—Sí. Chris y Lycan, por ejemplo.
—Pero tú recibiste la confesión de una chica, ¿Sabes lo mucho que me molesta eso?. Tengamos una relación pública.
—Eso no puede ser.
—¿Por qué?.
Con una sonrisa, Sibel levantó la cabeza firmemente.
—...
«Oh, ¿todavía queda un obstáculo? Cierto. Si el director, que quiere utilizar a Sibel, sabe que está enamorado de mí, tratará de utilizarme también.
¡Maldito! ¿Cómo te atreves a lastimarlo e interrumpir mi historia de amor?»
—Lo solucionaré....
Sibel sacudió su cabeza mientras jugaba con mi cabello.
—Creo que estuvimos separados mucho tiempo.
—Me has hecho enfadar, así que deberías recibir un castigo.
Él apoyó su rostro en mi hombro y me jaló la cintura.
—Muy bien, muy bien.
«¡Ehem! Soy un poco confiable. ¿No es necesaria la confianza si quiero proteger a mi hombre?»
—Pero Sibel, ¿cómo lo harás? No me digas que quieres mostrar tu verdadera personalidad a los demás.
«Sibel tiene un carácter muy sucio. Es mi novio, pero debo admitir que su carácter es sucio.
Hasta el momento, Sibel ha estado haciendo cosas que perjudican a los demás con la capacidad que tiene. Él no era un hombre que dudaba en lastimar a los demás, pero no podía adaptarse a la situación en la que debía obedecer y rendirse»
—Cuando mis padres murieron, por mis propias manos, el Director comenzó a aprovecharse de mí.
La verdad es que me di cuenta instintivamente.
—Sí.
Cuando el viento sopló por la ventana de la torre del reloj, Sibel me abrazó más fuerte…
«Hace frío… Es adorable, me abrazó para darme calor, pero fingiré no saberlo»
—Me esforcé mucho para no perder la tierra y los bienes.
—...
—A pesar del sonido de su campana, la robé y luego fingí obedecer.
«Tendré que encargarme de ese maldito pronto»
—Al principio...
Sibel siguió hablando con un rostro sonriente.
—Estaba pensando en abandonarlo.
«Mi Sibel… todavía sigues en ese castillo tenebroso»
—He decidido ser una buena persona para ti.
Eso significaba que no le quitaría la vida al director.
—¿Hay algo que pueda hacer por ti?.
—Sólo quiereme como lo haces ahora.
Sibel me susurró esas dulces palabras, pero luego...
—No le sonrías a otro hijo de puta.
Una severa advertencia salió de su boca.
—Eres "una buena persona" con otras mujeres.
Ambos nos reímos. En nuestras risas coexisten advertencias y amor.
—Por cierto, tengo algo que decir. No necesito la campana.
—…
—¿Qué debería hacer? ¿Debería destruirla?.
—...Marilyn.
Sibel pronunció mi nombre suavemente.
—Bien, regresemos.
*****
Al otro día, en clase, fingimos no conocernos.
Pero cada vez que nuestras miradas se encontraban, le enviaba un pequeño corazón. Sibel no pudo ocultar su sonrisa cariñosa.
N/T: Forma un corazón con los dedos y lo dirige discretamente en su dirección.
Sibel, escuché que estabas enfermo. ¿Te encuentras bien ahora?.
Me alegra verte después de un largo tiempo.
Temblaba mientras observaba a Sibel, quien se encontraba rodeado de mujeres.
«¡Estás rodeado de tantas mujeres y no haces nada!»
Alguien se acercó a mí mientras tenía llamas en los ojos.
—Bueno… Marilyn.
Un chico desconocido me habló.
—¿Quién eres tú?.
Era Namek. No lo conocía, y tampoco entendía porque tartamudeaba y se avergonzaba mientras me hablaba.
—¡Soy un estudiante de segundo año, como tú! Bueno… si tienes algo de tiempo, ¿podrías prestarme un minuto?.
«Por supuesto que tengo tiempo, ya que acaba de terminar la clase. Pero no quiero seguir a alguien que no conozco»
—¿Qué sucede? Dilo aquí.
«¡Estoy ocupada vigilando a Sibel que está rodeado de chicas!»
Cuando vi que él chico estaba apunto de llorar, debido a mi actitud, me sentí un poco mal.
—Bueno, sólo será un minuto.
—¡Sí!.
Seguí al estudiante desconocido sin darme cuenta que Sibel tenía su mirada sobre mí.
—¡Por favor, acepta mi carta!.
«¡Mierda! Es una carta de amor. En el primer año se me confesaron Chris y Lycan, y ahora tú. Sin embargo, mi corazón le pertenece a alguien más.
Luego de las vacaciones comencé a recibir confesiones y cartas, según mis amigas "me he vuelto más madura". Oh, Dios, ¿qué haré? ¡Mi belleza está aumentando!...
¡No es momento de alegrarse!»
—Agradezco que seas sincero, pero no puedo aceptar tu carta.
«No me culpes, hago esto para salvar tu vida. Mi novio es cruel y retorcido»
—Lo siento. Seguramente mi carta debe ser molesta para una chica tan hermosa como tú.
«¿Por qué continúas?»
—¡No es eso!.
—No es necesario que correspondas mis sentimientos, pero, ¿puedes leer la carta?.
«¡No puedo rechazarlo si dice eso! Bien… es sólo una carta, Sibel también las acepta. Por supuesto, él no las lee, las desecha»
—De ser así, aceptaré la carta. Pero eso no significa que esté correspondiendo tus sentimientos.
—¡Por supuesto!.
Estiré mi mano para recibirla, pero una mano me interceptó y la tomó primero.
—Para Marilyn, la diosa del universo.
—¡Sibel!.
—¿La diosa del universo tiene un amor secreto?.
«¡Dijiste que no debíamos ser descubiertos por el director! ¡Aún así, actúas como un marido que atrapó a su esposa descarada!»
—¡Dame eso!.
Intenté robar la carta saltando, pero Sibel era tan alto que no pude lograrlo. Él simplemente tomó la carta, la abrió y la leyó. Sin permiso alguno.
—Marilyn...
«¡Oh, Dios mío!»
—Comencé mi segundo año, entonces te vi. Era la primera vez que veía a una chica tan bonita. Sé que alguien tan bella como tú no puede ser vista con alguien como yo.
Mi cara ardía aún más cuando veía al chico llorando.
—Sólo ahora pude ver tu belleza.
El chico parecía sorprendido por la forma sarcástica de hablar que tenía Sibel. Todos conocen su lado amable y ejemplar, siempre lo ven con una sonrisa espléndida. Por supuesto que estaría sorprendido al ver una personalidad tan diferente.
—Me di cuenta a primera vista, eres hermosa.
Me da un suspiro por Mírate.
—No puedo despegar mi mirada de ti.
—...
—Estoy aquí, no estoy loco.
—No creí que ustedes dos fueran así, malvados...
El chico se fue corriendo, era un mar de lágrimas.
Lo siento.
No, realmente lo sentía. Pero tenía un tono de voz furioso, por lo que parecía que lo estaba insultando. Sibel agitó la carta con los hombros levantados.
—Ha pasado menos de un día desde que te dije que no le sonrías a otro hombre.
—Nunca le sonreí.
—Pero seguiste a otro hombre frente a mis propios ojos.
—¡Eso es...!.
—Y querías aceptar su carta.
—¡Se siente como si trataras de engañarme!.
—Siento lo mismo.
—Entonces no le sonrías a otras chicas.
—Nunca me fui con otra chica delante de ti.
Había pasado un tiempo desde que decidimos salir. Pero ahora...
—... ¡Ja!
Nos encontramos en una guerra fría.
—Marilyn, ¿qué sucede?. Te ves mal.
«¿Es esto lo que sucede cuando sales con alguien?. Es difícil ocultar mi mal humor»
Por supuesto, los problemas no acabaron ahí.
[Mientras caminaba por el pasillo, un estudiante recogió el lápiz que se me cayó.
—¡Gracias!.
«¿Por qué te ruborizas?»
Sibel vio esa escena desde el otro lado del pasillo.
—La popularidad de Marilyn ha llegado hasta el cielo.
La broma de Natalie me puso los nervios de punta.
—¡No digas ese tipo de cosas extrañas!.
—Pero es la verdad. No quiero admitirlo, sin embargo… cuando te convertiste en estudiante de segundo grado, te volviste hermosa. Así que tu popularidad ha aumentado bastante.
—¿Yo? ¿Me volví hermosa?.
Dije eso sin una gota de orgullo.
—¿Realmente me volví hermosa?.
Mis amigas chesquearon la lengua.
—¡Todos hablan de la belleza de Marin!.
—Lo admito, te ves hermosa últimamente.
«¡¿Cómo no creerle a Violet?! Dicen que hay personas que se ven más hermosas a medida que crecen. Aunque, si me halagan de esa forma, ¿no debería gustarme? ¡Es incómodo!»
—¿Por qué pareces estar masticando mierda cuando eres popular?.
—Emily, ¿quieres decir eso mientras comes? Además, recuerda que comí mermelada de chocolate.
—…
Todas guardaron silencio ante las palabras de Natalie.
