
Corrección: Hua-ni
Traducción: Kat
Raws: Kat
* * *
—Lo siento, Emily. ¿Usas ese nombre ahora como seudónimo?
—Nunca he considerado ese nombre como algo grandioso, ni siquiera como seudónimo. Suena un poco extraño para la gente común decir Emilia.
—Pero esa eres tú.
Me sentí un poco mal. Respondí sin ocultar mi voz contundente.
—No era mi intención ocultarlo en primer lugar
—¿Una persona que desaparece como si fuera un escape nocturno al amanecer sin despedida ni saludo? ¿Cuánto es que el marqués…? No, no.
Cerró su boca y Cassio se volvió.
Me sentí avergonzada por lo que iba a decir del marqués
Sus emociones parecían ser demasiado ligeras para ser odio, vagas para la ira y demasiado densas para ser irritables, parecía tener una sensación de desgana que disminuía constantemente.
Este hombre sensato debe haber sabido el hecho muy bien desde hace mucho tiempo. Cassio Bramanderf vaciló, como si estuviera contemplando algo.
—Debe ser tu mayoría de edad este año. ¿Estoy en lo correcto?
—Ojalá tuviera la edad suficiente para olvidarme de eso mientras tanto.
—¿Qué planeas hacer con tu debut?
—¿... Estás preguntando en serio?
Me levanté por un momento y me detuve.
Se puede decir que las debutantes viven bastante bien, y solo las mujeres de familias que tienen mucho dinero lo hacen.
De los 18 a los 22 años, la edad de debut varía en función de las circunstancias, pero la edad de 22 se acerca a la línea de adultez, y la mayoría de ellas se realizan hasta los 20 años.
La temporada de socialité en toda regla es de abril a junio, y la temporada de debut en toda regla es en mayo.
Ahora estamos a finales de marzo. Sí bueno, es una situación que se puede plantear de una forma muy compleja.
Hice una sonrisa falsa y me levanté tomando un plato y lo coloqué en el fregadero que estaba junto a la encimera.
La voz de un hombre me siguió implacablemente detrás de mí. Respondí vigorosamente.
—No lo haré.
—¿Por qué?
— Porque no.
—¿Y la casa en la que te alojabas?
—Debe haber sido que tus oídos no mejoraron mientras no me veías. Lo siento mucho.
—¿Y tu acompañante?
—Es una verdadera lástima que el heredero de la familia Bramanderf se encuentre tan mal. Deben estar todos muy preocupados.
—¿Y el vestuario que has reservado?
—Es una pena que no lo tenga Cassio Bramanderf.
A pesar de mi tono sarcástico, el hombre no pareció ofendido en lo más mínimo. Más bien, parecía que se sentía un poco mejor.
Bueno, en primer lugar, ni siquiera pensé que un hombre se enojaría con este nivel de sarcasmo.
Vertí agua medio fría en mi vaso. Una vieja tetera empezó a hacer ruido y a humear.
—Tengo una tía muy mayor.
La familia Bramanderf es una familia noble con una larga historia, pero también fue famosa por ser conocida como una familia adinerada debido a su alto ingenio de generación tras generación.
«Si es la tía de Cassio, el heredero de la familia Bramanderf...»
Busqué a tientas un recuerdo débil.
«Condesa McGinty. La hermana mayor del actual marqués de Bramanderf y una dama famosa en el mundo social por su dulzura y solemnidad».
Después de que su esposo la dejó a una edad temprana, su hijo y ella asumieron el título, escuché que ella dejó el complicado mundo social y disfrutó de una vida tranquila en una finca.
«Pero, ¿Qué tiene que ver esta persona?»
—Mi tía a veces viene a la capital para cuidar a sus pequeños sobrinos en nombre de su hijo y esposa. Como muestra de gratitud, mi padre le regaló una casa adosada aislada en los suburbios de la capital.
—Es bueno ver una relación familiar sólida.
—Si le pides a mi tía un acompañante, ella no se negará en buscar uno.
—Sí, no sé qué tipo de doncella se llevará esa fortuna, pero felicitaciones.
—Tengo un par de salas de vestuario alineadas por mi familia. Son las mejores salas de vestuario y no hay necesidad de hacer una reserva, así no es necesario preocuparse por la ropa.
—La riqueza y el ingenio de la familia Bramanderf son admirables.
—Me convertiré en tu Cavalier.
—…
No pude responder naturalmente a estas palabras, así que mantuve la boca cerrada.
Cavalier es una palabra que proviene de un caballero que le da su honor a una dama, también era un término que se usaba para referirse a un compañero que sostenía la mano de una dama al debutar y dirigía su primer baile.
Tienen una edad similar, son aptos para la familia y se conocen entre sí (aunque los presenten, por lo general lo hacen a la misma edad), por lo que no era raro que se casaran con su primera pareja.
Incluso hay un caso, el debut de Tangte, que se retrasó porque no pudo encontrar un Cavalier adecuado.
Heredero de la familia Bramanderf, también está en pleno apogeo* y tiene una apariencia sobresaliente.
N/T: Momento o situación en que se llega a su máximo grado de perfección, intensidad o grandeza.
Debido a sus habilidades y a su familia no le falta nada, por lo que todas quieren ser escoltadas por este hombre en estos momentos.
Los ojos del hombre estaban quietos. No fue como una broma.
«Entonces, ¿Este tipo me está diciendo que vaya al baile debut de Tangte y que haga mi debut en el mundo social, porque me proporcionará ropa, dinero, conexiones y socios?»
¿Sinceramente? Fruncí el ceño.
—¿Por qué me haces esto, Bramanderf?
—Solo llámame Cassio.
—Oye, Cassio. ¿No fuiste tú quien más se burló de mi difícil situación? No tengo nada, ni familia, solo soy una simple joven. No hay nada que ver en mí, excepto un poco de mi ascendencia maternal que tengo con la marquesa. En una situación en la que soy inferior a alguien rico, ¿De verdad crees que tengo que hacer algo con mi debut?.
—Si realmente no te gusta, solo tienes que debutar. Si te unes a nosotros estaremos en la temporada social de este año.
—No sé por qué tendría que hacerlo, porque en primer lugar no tengo ninguna intención de vivir como una aristócrata. Ya puedo escuchar lo que diría la gente de mí.
Sin siquiera mirar, sumergí mi plato en el agua.
Traté de limpiar los residuos de queso con jabón, pero escuché la voz de un hombre.
—Tengo una carta de Ofelia.
De repente, el plato se resbaló de las manos, y en un instante, sentí como el pelo de todo mi cuerpo se erizaba.
Giré la cabeza sin pensar siquiera en enjuagar mis manos espumosas. Mi estúpido rostro se reflejó en los ojos del hombre.
—Para ser precisos, es una carta que dejo sobre 'debutar'.
—...
Me lamí los labios. Cada vez que parpadeaba, la imagen del hombre que me miraba se reflejaba y luego se dispersaba repetidamente.
—Mientes ¿Por qué te escribiría? No puede ser…
—Conmigo como tu caballero, te daré esta carta al final de esta temporada de socialización.
—...
Respiré pesadamente como un animal siendo golpeado en su punto débil. Sus ojos grises que me miraban estaban totalmente quietos.
—Diablos, ¿Cómo piensas que voy a creerte? Si ella te odiaba tanto…
—Entonces piensa diferente. Como dijiste, Ofelia me odiaba mucho, ¿Por qué iba a hacerte una oferta así, cuando ella pensaba que yo era como una espina en su ojo? ¿Por qué?
Me mordí los labios.
No me sentía preocupada por lo sucio que iba a quedar el piso por la cantidad de espuma que estaba cayendo de mis manos y de que iba a tener que volver a limpiar el piso.
Pero estaba en lo correcto. Conocía bien el ingenio de Cassio Bramanderf.
Cassio era el tipo de hombre que podría secuestrarme mientras dormía si lo quería y me haría debutar en un solo día.
No, en realidad, si este hombre es sincero, no tengo muchos medios para que pueda responder.
Yo era una joven aristocrática, soltera, sin dinero, sin poder, sin familia. Sería difícil mantener un buen estatus como aristócrata.
De todos modos, solo hubo una conclusión. Tomé una respiración profunda. Como si supiera lo que sucedería, la expresión relajada del hombre era de disgusto.
—... Sí confirmas la existencia de esa carta, aceptaré. Pero alguien como tú… Tienes que jurarlo con alguien como testigo.
—Te parece que soy un hombre muy ingrato, bien. Acepto ¿Con quién tengo que hacerlo?
Abrí la boca sin dudarlo mientras miraba sus inteligentes ojos grises que parecían reírse de mí.
—Sir. Edmund Gloucester.
Cassio Bramanderf me miró con una expresión en blanco en su rostro.
—Por favor, certifique ante un notario su promesa delante de él. En el nombre de Ofelia.
